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Refugiados climáticos

Por Lidia Márquez García, estudiante del master internacional en biodiversidad marine y conservación de la universidad de Gante (Bélgica).

El cambio climático afecta a un gran número de regiones en todo el mundo, desde un punto de vista medioambiental, cultural y político. Esto da lugar a una restricción de recursos como los alimentos y el agua, algo que no solo tiene una gran posibilidad de generar conflictos, sino que también está dando lugar a un gran número de migraciones. Estas personas que migran por efectos del cambio climático son conocidos con el nombre de refugiados/as climáticos o ambientales. Hasta el momento, ninguna institución oficial o intergubernamental, ni siquiera las Naciones Unidas, los ha reconocido como lo que son: personas que huyen de sus hogares sin posibilidad de regresar y que necesitan un lugar donde vivir. Entonces, ¿qué es un refugiado/a?

La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) los define como “alguien que se ha visto obligado a huir de su país debido a la persecución, la guerra o la violencia”. Esta descripción no incluye a quienes se ven obligados a abandonar sus hogares como consecuencia de los efectos del cambio climático y que para 2050 alcanzará los 200 millones1)See, for example, N. Myers, “Environmental Refugees: A Growing Phenomenon of the 21st Century,” Philosophical Transactions: Biological Sciences 357, no. 1420 (2002): 609 and 611; and N. Myers and J. Kent, Environmental Exodus: An Emergent Crisis in the Global Arena (Washington, DC: Climate Institute, 1995), 149. The 2006 Stern Review maintains that the 150–200 million estimate in Myers and Kent (above) “has not been rigorously tested, but it remains in line with the evidence presented throughout this chapter that climate change will lead to hundreds of millions more people without sufficient water or food to survive or threatened by dangerous floods and increased disease.” See N. Stern, The Stern Review on the Economics of Climate Change (London: UK Government, 2006), http://www.hmtreasury.gov.uk/independent_reviews/stern_review_economics_clima te_change/stern_review_report.cfm (accessed 6 September 2008), 77.. Esta cifra tiene un gran margen de error ya que depende de algunos aspectos como el desarrollo económico, el crecimiento de la población, el aumento de la temperatura y el momento y el grado que adquieran los efectos del cambio climático como, por ejemplo, el aumento del nivel del mar2)For criticism of such estimates, see A. Suhrke, “Environmental Degradation and Population Flows,” Journal of International Affairs 47, no. 2 (1994): 478; S. Castles, Environmental Change and Forced Migration: Making Sense of the Debate, New Issues in Refugee Research Working Paper 70 (Geneva: United Nations High Commissioner for Refugees, 2002), 2–3; and R. Black, “Environmental Refugees: Myth or Reality?” New Issues in Refugee Research Working Paper 34 (Geneva: United Nations High Commissioner for Refugees (UNHCR), 2002), 2–8.. De todos modos, la mayoría de los científicos/as afirman que los cambios en los niveles del mar en los próximos años obligarán a millones de personas, principalmente en Asia y África, a emigrar a otros lugares, probablemente a islas más cercanas y más grandes3) FrankBiermann&IngridBoas.2008.ProtectingClimateRefugees:TheCasefora Global Protocol, Environment:Science and Policy for Sustainable Development, 50:6, 8- 17..

Norman Myers. Environmental Refugees. An emergent security issue. 13. Economic Forum , Prague. OSCE.May 2005; Liser, 2007.

En los últimos años, investigadores/as y agencias humanitarias han tratado de abordar este problema haciendo hincapié en el hecho de que los “refugiados/as climáticos” no están

incluidos en esta definición, lo que les hace caer en el vacío legal de la política internacional de refugiados/as y de inmigración. Esto implica que ninguna legislación internacional o nacional reconoce explícitamente este tipo de refugiados/as, siendo, el principal problema en este momento con el término en sí, que no hay marcos, protocolos, convenciones ni pautas específicas que brinden información, protección y asistencia a todos los inmigrantes de este tipo. Este problema debe abordarse con urgencia, ya que los desastres ambientales están generando enormes restricciones a las actividades humanas a través de cambios directos, que no solo expulsan a las poblaciones, sino que también dañan las oportunidades económicas locales. Como se esperaba, las personas más necesitadas son las más vulnerables en casos de migración y degradación ambiental debido a su alto contacto y dependencia del medio ambiente4)Amber Jamil. Climate Refugees and International Law. The American Interest. [En línea] [Consulta: 20/02/2018]..

Igualmente, se ha visto que en áreas donde las personas se ven obligadas a luchar por los recursos, la posibilidad de conflictos armados es realmente alta. La guerra civil siria es un caso muy conocido en el que las condiciones del agua y el clima juegan un papel directo en el deterioro de las condiciones económicas en este país ya devastado5)Peter H. Gleick. 2014. Water, Drought, Climate Change, and Conflict in Syria, American Meteorological Society, 0.1175/WCAS-D-13-00059.1.. En otros casos como el de Tuvalu (Polinesia), las personas se ven obligadas a abandonar sus hogares debido al corte de agua corriente y buscan refugio en las islas más grandes, siendo la reubicación casi la única opción. Si estas personas deciden migrar a Fiji, la isla más grande y más cercana, no tienen derechos de ningún tipo, corriendo el riesgo de perder su identidad nacional. Bangladesh es otro ejemplo donde las personas se ven enormemente afectadas por el aumento del nivel del mar, viviendo en estado de emergencia constante. Una gran mayoría de ellos/as viven con sus pertenencias siempre empaquetadas, listas para huir en caso de que ocurra cualquier desastre. Podríamos seguir nombrando diferentes países donde sus ciudadanos/as se ven afectados/as actualmente por los efectos del cambio climático y que irá en aumento a menos que se tomen medidas6)Collectif Argos. 2010. Climate refugees. MIT Press. Cambridge, Massachusetts..

Esto significa que el momento de actuar es ahora, pero ¿quién debería pagar por esto?, ¿los que contribuyen más a la producción de CO2 y, por lo tanto, aumentan los efectos del cambio climático?, o ¿los que sufren los las consecuencias de estas acciones? Los países, víctimas, de estos impactos climáticos están incluidos en la categoría de “países en desarrollo” lo que significa que están menos desarrollados económicamente y, en consecuencia, no podrán apoyar la migración masiva de sus ciudadanos/as. Pero, ¿cuáles son los países que más contribuyen a estos drásticos eventos climáticos?

Este gráfico muestra los países que fueron los principales productores de emisiones de dióxido de carbono relacionadas con la energía durante el último año. En función de su participación en las emisiones globales de CO2 relacionadas con la energía, China, India y los Estados Unidos encabezan esta lista7)Largest producers of CO2 emissions worldwide in 2016, based on their share of global CO2 emissions [En linea] Statistical portal.  [Consulta: 20/02/2018]..

Por otro lado, en 2005 el subsecretario general de la ONU, Hans van Ginkel, declaró que “se trata de una cuestión muy compleja, ya que las organizaciones globales ya están abrumadas por las demandas de los refugiados convencionalmente reconocidos, como se definió originalmente en 1951. Deberíamos prepararse ahora, sin embargo, para definir, aceptar y acomodar esta nueva clase de refugiados dentro del marco internacional”8)David Adam. 50m environmental refugees by end of decade, UN warns. The Guardian. [En línea]  [Consulta: 20/02/2018]. Para lograr esto, las Naciones Unidas deberían disminuir los riesgos de conflictos relacionados con el agua, mediante la reducción de la presión sobre los recursos hídricos que contribuyen a las perturbaciones económicas, sociales, políticas y ambientales.

Afortunadamente, hay una creciente visibilización y acción sobre el tema. El 4 de octubre de 2017, ACNUR, el Gobierno de Alemania y la Plataforma de Desplazamientos por Desastres y/o Catástrofes, se reunir para tratar el tema: “Abordar el desplazamiento de desastres y el cambio climático: Oportunidades de asociación” donde discutieron soluciones concretas y oportunidades de colaboración, para abordar el desplazamiento como consecuencia de desastres naturales. Fruto de esta reunión, ACNUR publicó un documento titulado “Cambio climático, desastre y desplazamiento en los Pactos Globales: perspectivas del ACNUR”, donde explican que “algunas personas desplazadas en el contexto del cambio climático y los desastres pueden ser incluidas dentro de la definición de refugiado. A lo largo de los años, se ha aceptado que las personas que huyen a través de las fronteras pueden ser refugiados según la definición de la Convención de 1951, donde huyen de los desastres, incluida la sequía o el hambre, cuando estos fenómenos están vinculados a situaciones de conflicto armado de origen racial, étnico o religioso, o divisiones políticas, o cuando tales desastres afectan desproporcionadamente a grupos particulares.”9)See UNHCR, Legal considerations on refugee protection for people fleeing conflict and famine affected countries, 5 April 2017, www.refworld.org/docid/5906e0824.html. People fleeing famine linked to armed conflict, violence or other state conduct may in addition be refugees under the 1969 OAU Convention’s broader criteria, which protect those who are compelled to seek refuge as a result of ‘events seriously disturbing public order in either part or the whole [of the country of origin]’.

A pesar de todo, y aunque poco a poco, la concienciación por parte de organizaciones como las Naciones Unidas por los refugiados/as climáticos está aumentando, sigue siendo muy urgente redefinir el concepto de refugiados/as ambientales o climáticos, ya que ayudará a identificar de una manera más eficaz las causas subyacentes, lo cual dará lugar a soluciones y protocolos de acción más efectivos para prevenir y reducir el creciente número de personas desplazadas en todo el mundo, porque, después de todo, ¿no es el cambio climático una forma de persecución contra los más vulnerables también?

 

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Referencias   [ + ]

1. See, for example, N. Myers, “Environmental Refugees: A Growing Phenomenon of the 21st Century,” Philosophical Transactions: Biological Sciences 357, no. 1420 (2002): 609 and 611; and N. Myers and J. Kent, Environmental Exodus: An Emergent Crisis in the Global Arena (Washington, DC: Climate Institute, 1995), 149. The 2006 Stern Review maintains that the 150–200 million estimate in Myers and Kent (above) “has not been rigorously tested, but it remains in line with the evidence presented throughout this chapter that climate change will lead to hundreds of millions more people without sufficient water or food to survive or threatened by dangerous floods and increased disease.” See N. Stern, The Stern Review on the Economics of Climate Change (London: UK Government, 2006), http://www.hmtreasury.gov.uk/independent_reviews/stern_review_economics_clima te_change/stern_review_report.cfm (accessed 6 September 2008), 77.
2. For criticism of such estimates, see A. Suhrke, “Environmental Degradation and Population Flows,” Journal of International Affairs 47, no. 2 (1994): 478; S. Castles, Environmental Change and Forced Migration: Making Sense of the Debate, New Issues in Refugee Research Working Paper 70 (Geneva: United Nations High Commissioner for Refugees, 2002), 2–3; and R. Black, “Environmental Refugees: Myth or Reality?” New Issues in Refugee Research Working Paper 34 (Geneva: United Nations High Commissioner for Refugees (UNHCR), 2002), 2–8.
3. FrankBiermann&IngridBoas.2008.ProtectingClimateRefugees:TheCasefora Global Protocol, Environment:Science and Policy for Sustainable Development, 50:6, 8- 17.
4. Amber Jamil. Climate Refugees and International Law. The American Interest. [En línea] [Consulta: 20/02/2018].
5. Peter H. Gleick. 2014. Water, Drought, Climate Change, and Conflict in Syria, American Meteorological Society, 0.1175/WCAS-D-13-00059.1.
6. Collectif Argos. 2010. Climate refugees. MIT Press. Cambridge, Massachusetts.
7. Largest producers of CO2 emissions worldwide in 2016, based on their share of global CO2 emissions [En linea] Statistical portal.  [Consulta: 20/02/2018].
8. David Adam. 50m environmental refugees by end of decade, UN warns. The Guardian. [En línea]  [Consulta: 20/02/2018]
9. See UNHCR, Legal considerations on refugee protection for people fleeing conflict and famine affected countries, 5 April 2017, www.refworld.org/docid/5906e0824.html. People fleeing famine linked to armed conflict, violence or other state conduct may in addition be refugees under the 1969 OAU Convention’s broader criteria, which protect those who are compelled to seek refuge as a result of ‘events seriously disturbing public order in either part or the whole [of the country of origin]’.
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Llei catalana de canvi climàtic: anticonstitucional

Por Salvador Lladó (@Salva_Lladó), doctor en microbiologia ambiental y biotecnologia i membre del grup de treball sobre canvi climàtic de la Candidatura d’Unitat Popular (CUP). [en castellano]

Aquestes últimes setmanes, hem vist diferents “personalitats” de la política espanyola molt preocupades pel canvi climàtic, des del Borbó fins Pablo Iglesias. No analitzaré el discurs del Borbó per poc rellevant i perquè tampoc esperava molt d’ell, però em va impactar una cosa que va dir Pablo Iglesias: “Hi ha qui ens diu que som catastrofistes, però ens estem jugant el futur de la humanitat, perquè si el planeta se’n va en orris, no hi haurà possibilitat que la vida segueixi existint “. Aquest és el nivell. La vida serà arrasada del pal atac alienígena de peli americana de sèrie B. Llavors, i sentint-ho molt, jo també li he de dir al Pablo que és catastrofista. Pablo, la vida no desapareixerà, però el que està clar és que si no posem fre a les emissions de gasos d’efecte hivernacle (GEH), la vida al planeta Terra pot arribar a ser bastant diferent de com la coneixem, en un termini de poques dècades. Segurament, Pablo, des de la seva visió antropocèntrica, estava pensant en l’extinció de l’espècie humana, però bé, també això és poc probable, tot i que potser ens ho mereixem.

El lector interessat, pot observar a la llei, una sèrie de característiques que la fan, objectivament, una de les més avançades d’Europa i del món.

No dic jo que això del fòrum del clima sigui una mala idea, ni de bon tros. Tant de bo en surtin molt bones idees per fer una llei de canvi climàtic i transició energètica a l’altura del que necessita el país de l’impost al sol. El que si m’estranya és no haver sentit a Pablo Iglesias (ni a ningú d’Units Podem) queixar-se quan el govern espanyol va impugnar al Tribunal Constitucional (TC) la llei catalana de canvi climàtic, aprovada pel Parlament Català a finals de juliol de 2017. Això, si he de ser sincer, m’entristeix. Hi va haver moltíssima feina en aquesta llei, i va ser aprovada amb gran consens (124 vots a favor i 11 abstencions, les del PP). El lector interessat, pot observar a la llei, una sèrie de característiques que la fan, objectivament, una de les més avançades d’Europa i del món. Les negociacions entre partits molt separats entre si en l’eix esquerra-dreta (PDCat, ERC i CUP) van ser intenses, però podem estar orgullosos dels resultats obtinguts, tenint en compte el pes de la dreta a l’executiu català. A més, el treball no va ser només de polítics i assessors, sinó que hi va haver gran participació de la societat civil, representada en major part per organitzacions ecologistes. L’objectiu d’aquest breu article no serà un altre que intentar explicar els articles més destacats d’aquesta llei, i perquè crec que ha estat portada al TC, a banda de per ser catalana.

La llei Catalana de Canvi Climàtic (text íntegre al web de la Generalitat de Catalunya) destaca al meu parer pels següents punts: pressupostos de carboni, nous impostos i eco-etiquetatge.

Pressupostos de carboni: quota d’emissions de GEH assignada a una entitat, una organització o un territori durant un determinat període. Són un mecanisme de planificació i seguiment per a la integració dels objectius d’aquesta Llei en les polítiques sectorials. S’estableixen per períodes de cinc anys i s’aproven amb una antelació de deu anys. S’expliquen en l’article 7 del redactat i el seu objectiu és crear límits més durs als actuals dins el sistema europeu d’emissions (EU-ETS), sistema que s’ha demostrat més que ineficaç i basat en les injustes lleis de lliure mercat. Aquest article va ser impugnat al TC perquè, sempre segons el govern espanyol, envaeix les seves competències d’ordenació econòmica, energètica i de protecció del medi ambient. Així d’entrada, em sembla que el que envaeix en realitat són les poques ganes que té el govern del Regne d’Espanya de posar límits durs als grans emissors. Però vaja, no m’agradaria ser malpensat.

Impostos: hi ha tres grans impostos descrits en la llei catalana de canvi climàtic, però un de sol detallat i llest per entrar en vigor, l’impost sobre emissions de diòxid de carboni de vehicles de tracció mecànica. Lluny de ser perfecte (en no ser un impost lligat al quilometratge del vehicle pot ser considerat injust), aquest va ser una aproximació de consens per taxar les emissions contaminants dels vehicles privats. L’impost queda detallat en els articles del 40 al 50 de la llei i també va ser impugnat, exposant els mateixos motius que hem vist per als pressupostos de carboni. Podria semblar així, que el govern de l’Estat no té interès en solucionar els problemes de contaminació de les grans ciutats. La recaptació d’aquest impost anava a ser destinada al fons climàtic, creat en aquesta mateixa llei, per a subvencionar projectes públics i privats que ajudin a complir els ambiciosos objectius plantejats d’adaptació i mitigació del canvi climàtic. Això podria haver estat, per exemple, potenciar el transport públic català, del qual el govern de l’Estat es va desentendre fa temps, com hem pogut constatar a principis d’aquest 2018 amb les queixes de l’ajuntament de Barcelona. Els altres dos impostos (activitats econòmiques i grans vaixells) no han estat impugnats ja que van entrar en disposicions finals de la llei i el propòsit de l’executiu català és crear lleis específiques per a ells. De tota manera, veient la gran ambició d’aquests dos impostos, tocant de ple al port de Barcelona i als grans emissors de GEH industrials, respectivament, no els auguro un futur diferent. L’objectiu és clar, complementar un sistema de mercat (EU-ETS) amb un d’impositiu, com ja es fa al Regne Unit per les emissions de diòxid de carboni. Per altra banda, començar a taxar les emissions NOx de creuers i grans vaixells mercants, un gravíssim problema a la ciutat de Barcelona a causa de models de consum i turisme globalitzats, molt poc donats a respectar el dret a un ambient saludable.

Eco-etiquetatge: avaluació de la petjada de carboni de productes de consum. Ha d’establir les bases per a un sistema d’avaluació de la petjada de carboni de productes. Aquest sistema es desenvoluparà reglamentàriament, perquè els consumidors puguin decidir el seu consum coneixent les emissions que ha generat la producció i el transport d’un determinat bé. Els productes han d’incorporar una avaluació de la petjada de carboni visible en l’etiquetatge i l’embalatge. Els resultats de l’empremta han de ser llegibles i fàcilment visibles i han de jugar un mínim del 10% de la superfície de l’etiquetatge. Molt estranyament, aquest article (Art. 56) no ha estat impugnat. Se’ls hi haurà oblidat.

A part d’aquests, que són els punts que jo considero crucials per fer d’aquesta llei una de les més avançades d’Europa, hi ha molts més que han estat impugnats. Com per exemple el perillosíssim article 2.2.e: establir mecanismes que proveeixin informació objectiva i avaluable sobre tots els aspectes relacionats amb el canvi climàtic, la seva evolució temporal i els seus impactes. Crear coneixement és una cosa que òbviament ha de ser inconstitucional en qualsevol Estat que es preï. M’estranya també que no hagin impugnat la creació de la Taula social del canvi climàtic, ja que també és horrible intentar que el teixit social català participi i opini sobre com s’implementen les lleis.

No lluiteu només contra el canvi climàtic, també lluiteu contra un Estat amb molt poques ganes de canviar un model productiu assassí.

Tot això només pretén ser un avís per a totes aquelles persones que hagin de participar en fer esmenes al projecte de llei de canvi climàtic espanyola i en particular al fòrum del clima. No lluiteu només contra el canvi climàtic, també lluiteu contra un Estat amb molt poques ganes de canviar un model productiu assassí. Una llei de canvi climàtic sense nous impostos que recaptin diners per a potenciar una transició a un model que realment minimitzi la fractura metabòlica amb la natura, serà només un redactat de bones intencions, que és bàsicament en el que pretenen deixar la llei catalana. No em sembla que el govern espanyol actual tingui moltes ganes d’aplicar el principi de qui contamina paga. De tota manera, per la meva banda, tot el meu suport al fòrum del clima, si aconsegueixen una bona llei, sortirem guanyant tots. I finalment, agrair a Contra el Diluvio la seva iniciativa nascuda a Twitter i els meus millors desitjos. Em consta que a ells si els va cabrejar el tema de la llei de canvi climàtic catalana, no com a altres que van de progres, però s’han empassat de ple la gran fal·làcia que el creixement infinit és possible en un planeta finit.

Salvador Lladó (@Salva_Lladó): Dr. en microbiologia ambiental y biotecnologia i membre del grup de treball sobre canvi climàtic de la Candidatura d’Unitat Popular (CUP).

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Ley catalana de cambio climático: anticonstitucional

Es un placer publicar esta colaboración de Salvador Lladó, doctor en microbiología ambiental y biotecnología y miembro del grupo de trabajo sobre cambio climático de la Candidatura de Unidad Popular (CUP) [en catalán]

Estas últimas semanas hemos visto distintas “personalidades” de la política española muy preocupadas por el cambio climático, desde el Borbón hasta Pablo Iglesias. No analizaré el discurso del Borbón por poco relevante y porque tampoco esperaba mucho de él, pero me impactó algo que dijo Pablo Iglesias: “hay quien nos dice que somos catastrofistas, pero nos estamos jugando el futuro de la humanidad, porque si el planeta se va al garete, no habrá posibilidad de que la vida siga existiendo”. Este es el nivel. La vida va a ser arrasada en plan ataque alienígena de peli americana de serie B. Entonces, y sintiéndolo mucho, yo también le tengo que decir a Pablo que es catastrofista. Pablo, la vida no va a desaparecer, pero lo que está claro es que, si no ponemos freno a las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), la vida en el planeta Tierra puede llegar a ser bastante diferente de como la conocemos en un plazo de pocas décadas. Seguramente Pablo, desde su visión antropocentrista, estaba pensando en la extinción de la especie humana, pero, bueno, también eso es poco probable, aunque quizás nos lo merezcamos.

El lector interesado puede observar en la ley una serie de características que la hacen, objetivamente, una de las más avanzadas de Europa y del mundo

No digo yo que lo del Foro del Clima sea una mala idea, ni mucho menos, ojalá salgan de allí muy buenas ideas para hacer una ley de cambio climático y transición energética a la altura de lo que necesita el país del impuesto al sol. Lo que si me extraña es no haber oído a Pablo Iglesias (ni a otra gente de Unidos Podemos) quejarse cuando el Gobierno español impugnó en el Tribunal Constitucional (TC) la Ley catalana de cambio climático, aprobada por el Parlamento Catalán a finales de julio de 2017. Eso, si tengo que ser sincero, me entristece particularmente. Hubo muchísimo trabajo en esa ley, y fue aprobada con gran consenso (124 votos a favor y 11 abstenciones, las del PP). El lector interesado puede observar en la ley una serie de características que la hacen, objetivamente, una de las más avanzadas de Europa y del mundo. Las negociaciones entre partidos muy separados entre sí en el eje izquierda-derecha (PDCat, ERC y CUP) fueron intensas, pero podemos estar orgullosos de los resultados obtenidos teniendo en cuenta el peso de la derecha catalana en el Ejecutivo catalán. Además el trabajo no fue solo de políticos y asesores, sino que hubo gran participación de la sociedad civil, representada en mayor parte por organizaciones ecologistas. El objetivo de este breve artículo no va a ser otro que intentar explicar los artículos más destacados de esa ley, y porque creo que ha sido llevada al TC, aparte de por ser catalana, tema en el que no quiero entrar en el presente artículo.

La Ley catalana de cambio climático (texto íntegro en la web de la Generalitat de Catalunya) destaca a mi parecer por los siguientes puntos: presupuestos de carbono, nuevos impuestos y eco-etiquetaje.

Presupuestos de carbono: cuota de emisiones de GEI asignada a una entidad, una organización o un territorio durante un determinado periodo. Son un mecanismo de planificación y seguimiento para la integración de los objetivos de esta ley en las políticas sectoriales. Se establecen por períodos de cinco años y se aprueban con una antelación de diez años. Se explican en el artículo 7 del redactado y su objetivo es crear límites más duros a los actuales dentro del Sistema Europeo de Emisiones (EU-ETS), sistema que se ha demostrado más que ineficaz y basado en las injustas leyes de mercado. Este artículo fue impugnado al TC porque, siempre según el Gobierno español, invade sus competencias de ordenación económica, energética y de protección del medio ambiente. Así a bote pronto, me parece que lo que invade en realidad son las pocas ganas que tiene el Gobierno del Reino de España de poner límites duros a los grandes emisores y, por lo tanto, contaminadores. Pero vaya, no me gustaría ser malpensado.

Impuestos: hay tres grandes impuestos descritos en la Ley catalana de cambio climático, pero uno solo detallado y listo para entrar en vigor, el impuesto sobre emisiones de dióxido de carbono de vehículos de tracción mecánica. Lejos de ser perfecto (al no ser un impuesto ligado al kilometraje del vehículo puede ser considerado injusto), este fue una aproximación de consenso para tasar las emisiones contaminantes de los vehículos privados. El impuesto queda detallado en los artículos del 40 al 50 de la ley y también fue impugnado, exponiendo los mismos motivos que hemos visto para los presupuestos de carbono. Podría parecer así, que el Gobierno del Estado no tiene interés en solucionar los problemas de contaminación de las grandes ciudades. La recaudación de este impuesto iba a ser destinada al Fondo Climático, creado en esta misma ley, para subvencionar proyectos públicos y privados que ayuden a cumplir los ambiciosos objetivos planteados de adaptación y mitigación del cambio climático. Esto podría haber sido, por ejemplo, potenciar el transporte público catalán, del cual el Gobierno del Estado se desentendió hace tiempo, como hemos podido constatar con las quejas del Ayuntamiento de Barcelona. Los otros dos impuestos (actividades económicas y grandes barcos) no han sido impugnados ya que entraron en disposiciones finales de la ley y el propósito del Ejecutivo catalán es crear leyes específicas para ellos. De todas formas, viendo la gran ambición de estos dos impuestos, tocando de lleno al Puerto de Barcelona y a los grandes emisores de GEI industriales respectivamente, no les auguro un futuro diferente al de su hermano menor. El objetivo es claro, complementar un sistema de mercado (EU-ETS) con uno impositivo como ya se hace en Reino Unido para las emisiones de dióxido de carbono y empezar a tasar las emisiones NOx de cruceros y grandes barcos mercantes, un gravísimo problema particularmente en la ciudad de Barcelona debido a modelos de consumo y turismo globalizados, muy poco dados a respetar el derecho a un ambiente saludable.

Eco-etiquetaje: evaluación de la huella de carbono de productos de consumo. Establecerá las bases para un sistema de evaluación de la huella de carbono de productos. Este sistema se desarrollará reglamentariamente para que los consumidores puedan decidir su consumo conociendo las emisiones que ha generado la producción y el transporte de un determinado bien. Los productos deben incorporar una evaluación de la huella de carbono visible en el etiquetado y el embalaje. Los resultados de la huella deben ser legibles y fácilmente visibles y deben desempeñar un mínimo del 10% de la superficie del etiquetado. Muy extrañamente, este artículo (Art. 56) no ha sido impugnado. Se les habrá olvidado.

Aparte de estos, que son los puntos que yo considero cruciales para hacer de esta ley una de las más avanzadas de Europa, hay muchos más que han sido impugnados. Como por ejemplo el peligrosísimo artículo 2.2.e: establecer mecanismos que provean información objetiva y evaluable sobre todos los aspectos relacionados con el cambio climático, su evolución temporal y sus impactos. Crear conocimiento es algo que obviamente debe ser inconstitucional en cualquier Estado que se precie. Me extraña también que no hayan impugnado la creación de la Mesa Social del Cambio Climático, ya que también es horrible intentar que el tejido social catalán participe y opine sobre cómo se implementan las leyes.

No lucháis solo contra el cambio climático, también lucháis contra un Estado con muy pocas ganas de cambiar un modelo productivo asesino y caníbal

Todo esto, de forma muy resumida, solo pretende ser un aviso a navegantes. Es decir, un pequeño aviso para todas esas personas que vayan a participar en hacer enmiendas al proyecto de ley de cambio climático española y en particular al Foro del Clima. No lucháis solo contra el cambio climático, también lucháis contra un Estado con muy pocas ganas de cambiar un modelo productivo asesino y caníbal. Una ley de cambio climático sin nuevos impuestos que recauden dinero para potenciar una transición a un modelo que realmente minimice la fractura metabólica con la naturaleza, será solo un redactado de buenas intenciones, que es básicamente en lo que pretenden dejar la Ley catalana. No me parece que el Gobierno español actual tenga muchas ganas de aplicar el principio de quien contamina paga. De todas formas, por mi parte, todo mi apoyo al foro del clima, si consiguen una buena ley saldremos ganando todos. Y, finalmente, agradecer a Contra el Diluvio su iniciativa nacida en Twitter y mis mejores deseos para el futuro, me consta que a ellos si les cabreó el tema de la Ley de cambio climático catalana, no como a otros que van de progres, pero se han tragado de lleno la gran falacia de que el crecimiento infinito es posible en un planeta finito.

 

 

 

 

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