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Against the flood – Manifesto (English)

“Après moi le déluge! [After me, the flood] is the watchword of every capitalist and of every capitalist nation. Hence Capital is reckless of the health or length of life of the labourer, unless under compulsion from society”

Karl Marx

There is little doubt that the rest of our lives will be marked by climate change and its consequences. There will be practically no sphere of life that is not affected to a greater or lesser extent by this global phenomenon, from health to leisure, including work and the forms of social organization. The consequences of climate change and the public policies needed to slow down or alleviate it will imply a change in the technological matrix of our society and in the living conditions of the vast majority. What is at stake is the meaning of this change: how the costs and potential benefits of this transformation will be shared. Will it mean a worsening of living conditions for the poor or will it lead to a more egalitarian and just society? This is the question on the table.

We believe that fighting climate change and its consequences must be a priority for all social movements that have the welfare of the majority as their goal, whether they are revolutionaries or reformists. Acting against climate change today is inseparable from acting against the capitalist society that produces it. Capital does not take into consideration the health and life span of the worker, nor the ecological conditions of the planet, on which it depends. Only the collective and organized action of those at the bottom will enable us to survive the coming flood.

Contra el Diluvio (Against the Flood) was born as a modest attempt to contribute to a movement against climate change and its consequences. Our aim is to raise awareness about climate change and its consequences among people involved in existing social movements. To this end, we produce and translate written materials, organize talks and debates, and collect accessible but rigorous information on climate change and its social consequences.

We have work to do.

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Infografía “6 cosas que puedes hacer contra el cambio climático” [Varios idiomas]

Aquí puedes bajar las dos infografías que acompañan al texto “6 cosas que puedes para acabar con el cambio climático” en diferentes idiomas: francés, asturiano, castellano, catalán, euskera, gallego, aragonés e inglés (por ahora).

Si necesitas las infografías en PDF a alta calidad para imprimir o modificar puedes descargarlas en este enlace

Francés

 

Asturiano

 

Castellano

CATALÀ

EUSKERA

GALEGO

 

 

ARAGONÉS

ENGLISH

 

 

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qué hacer

6 cosas que puedes hacer para acabar con el cambio climático

Bueno, técnicamente no se puede acabar con el cambio climático, porque ya está en marcha ¯\_(ツ)_/¯ , pero ¡espera!, eso no significa que no puedas hacer nada. En este artículo te vamos a contar brevemente (también tenemos una versión larga para los más motivados) seis maneras de contribuir individualmente a frenar el caos climático, aunque, ¡atención, spoiler!, al final habrá un giro inesperado.

Lo primero que hay que decir es que existe un consenso científico abrumador en que el cambio climático se produce por el aumento de la concentración de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera, sobre todo el CO2. Este aumento de los GEI está calentando el planeta, lo cual tendrá consecuencias sociales y ecológicas muy graves: desde aumentos del nivel del mar, incendios u olas de calor a mayores precios de los alimentos o probabilidad de conflictos armados. O sea, el caos climático. El incremento de CO2 en la atmósfera se debe a la actividad humana en un modelo de sociedad concreto: el capitalismo. Por tanto, si queremos hacer algo a nivel individual contra el cambio climático tenemos que reducir nuestra huella de carbono, es decir, las emisiones asociadas a nuestro consumo. Así que nada, hemos recopilado seis cosas que puede hacer cualquiera:

1) Habla sobre el tema: Puede parecer una tontería, pero no lo es en absoluto. Necesitamos que el cambio climático sea relevante: que condicione las decisiones políticas y que lo tengamos en cuenta a la hora de cambiar nuestros hábitos. Saca el tema en charlas informales con amigos o en el curro, coméntalo en redes sociales, manda de vez en cuando memes por grupos de WhatsApp. Si no te sientes seguro porque crees que no sabes lo suficiente, aquí tienes un kit de emergencia.

2) Cambia tu dieta: El sector de la ganadería emite más que todos los coches del planeta juntos. Teniendo en cuenta sus inconvenientes, reducir el consumo de carne, sobre todo ternera o cordero, es la forma más sencilla y eficaz de reducir tu huella de carbono. Obviamente, lo más eficaz es adoptar una dieta vegetariana o vegana. Si es ecológica y de proximidad, mejor. En las sociedades occidentales, y en particular en España, consumimos mucha más carne de lo recomendable, así que además de disminuir tu huella de carbono seguramente mejorarás tu salud.

 

 

 

3) Usa menos el avión: las emisiones asociadas a la aviación son casi el doble de todas las de España. Además, no paran de crecer y al emitirse en altura tienen un mayor efecto invernadero. Evita aquellos viajes en avión que no sean por causa mayor, sobre todo aquellos de ocio en los que puedas encontrar destinos más cercanos y sostenibles.

4) Usa menos el coche:  La movilidad urbana supuso un 10% de las emisiones en España en 2016. Sustituir en la medida de lo posible el transporte en coche por el uso del transporte público o la bici reduce mucho nuestra huella de carbono. Por supuesto, esto no es igual de fácil si una vive en el centro o en la periferia de las ciudades o si una vive en zonas rurales. En transporte interurbano, compartir el coche, viajar en autobús o usar el tren son, respectivamente, las mejores alternativas al uso del transporte privado.

 

 

5) Contrata energía de fuentes renovables: Cambiar tu comercializadora de una de las grandes energéticas a una cooperativa de energía renovable (por ejemplo Som Energía o alguna de la Unión Renovables) es otra manera de colaborar contra el caos climático. Aunque no puedes controlar de dónde procede la energía que recibes, estas cooperativas te garantizan que la cantidad de energía que consumes procede de  fuentes renovables, lo que contribuye a aumentar la demanda de estas. Cambiarse es tan sencillo o más que cambiar de móvil y la factura puede salirte incluso más barata, o sea que por aquí cero excusas.

6) Implícate colectivamente: que individual, lo que se dice individual igual no es, pero es que el enfoque de la lucha contra el cambio climático de forma puramente individualista es insuficiente. Aunque los cambios de hábitos que hemos comentado antes son necesarios, serán insuficientes en ausencia de cambios sociales más ambiciosos. Pero además, debemos tener en cuenta que no todos contribuimos igualmente al cambio climático. A nivel global, el 10% más rico emite el 50%, mientras que el 50% más pobre solo emite el 10%. En España, el 10% más rico emite 6 veces más que el 10% más pobre. De modo que la lucha contra el cambio climático debe ser, ante todo, una lucha colectiva.

 

Tenemos que organizamos colectiva y políticamente para obligar a empresas y gobiernos a que tomen medidas más ambiciosas para mitigar y adaptarnos al cambio climático que ya estamos sufriendo y para que estas sean socialmente justas: que las personas que más emiten sean las que más reduzcan su huella de carbono.

[Si quieres puedes leer la versión larga aquí.]

 

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qué hacer

¿Qué puedes hacer contra el cambio climático?

Seguro que viendo noticias de huracanes, sequías o terribles incendios te has preguntado qué puedes hacer tú para luchar contra algo tan complejo e inmenso como el cambio climático, un fenómeno producido por la actividad humana y al que todo el mundo contribuye (en mayor o menor medida). Pues la verdad es que se pueden hacer muchas cosas y, aunque sientas que tu contribución es pequeña, cualquier reducción de las emisiones supone en alguna medida evitar, o al menos retrasar, las peores consecuencias de este cambio climático que ya está en marcha. Además, la urgencia de tomar medidas requiere que apostemos por aquellas acciones que más impacto tienen sobre el clima, y por eso aquí te traemos las seis cosas más eficaces que puedes intentar hacer tú individualmente. Pero antes un poquito, muy poquito, de ciencia:

El cambio climático se produce por la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera (básicamente, CO2, pero también otros) debido a la acción humana. No te dejes engañar, el 99.94% de los científicos está de acuerdo. Esto aumenta la temperatura promedio de la Tierra y acaba dando lugar a olas de calor, huracanes, sequías, incendios o peores cosechas a nivel global. Los científicos también han establecido que si pasamos de 1.5ºC o 2ºC la cosa se pondrá muy fea, así que, bueno, mejor no hacerlo. Además han calculado cuánto CO2 podemos emitir para no pasarnos, que es lo que llamamos presupuestos de carbono. Individualmente se trata, por tanto, de cambiar nuestros hábitos y patrones de consumo para emitir lo menos posible, es decir, para reducir nuestra «huella de carbono». Sin embargo, hay que tener en cuenta que, a diferencia de lo que muchas veces se nos vende, es evidente que la decisión de cambiar estos hábitos individuales se da en una sociedad concreta que nos limita y nos permite sólo determinados márgenes de actuación, y eso, como veremos al final, hace que las acciones individuales sean tan necesarias como insuficientes. Dicho esto, ¿cuál es la mejor manera de reducir la huella de carbono? Allá vamos:

1) Puedes luchar contra el cambio climático hablando del tema

 

 

¿Hablar? ¿Hablar reduce la huella de carbono? No, la verdad es que directamente no. Pero hablar del cambio climático es muy importante. ¿Por qué? Porque aunque a la gran mayoría nos parece un riesgo importante, la verdad es que no lo tenemos en cuenta a la hora de tomar decisiones en nuestras vidas. Nos parece importante, pero no relevante. No suele determinar dónde nos vamos de vacaciones, qué comemos o cómo vamos al trabajo. Por eso, entre todos y todas, tenemos que lograr generar un runrún colectivo sobre la importancia de actuar individual y colectivamente para frenar el cambio climático. Y podemos contribuir a ello sacando el tema de vez en cuando (no hace falta llegar al cansinismo, que puede ser hasta contraproducente) en conversaciones informales, en redes sociales, mandando memes, etc. Igual no te atreves porque piensas que no sabes suficiente del tema. ¡No te preocupes! Hace poco hicimos un kit de emergencia para las cenas familiares, de curro, etc. Aunque no sea en Nochebuena, seguro que te vale igual. 

2) Puedes luchar contra el cambio climático cambiando tu dieta

 

 

Considerando su efecto y sus limitados inconvenientes, cambiar la dieta probablemente sea la manera más fácil y eficaz de reducir tu huella de carbono. ¿Cómo? Consumiendo productos de proximidad que requieran menos transporte hasta tu plato, prefiriendo los alimentos de temporada y los producidos con menor cantidad de fertilizantes nitrogenados, y, sobre todo, reduciendo el consumo de productos de origen animal. Y es que la ganadería genera aproximadamente un 15% de todas las emisiones globales. Por hacernos una idea, eso es lo mismo que todo el sector del transporte y la mitad de lo que se emite para producir electricidad y calor a nivel global. Aun así, dentro del sector hay diferencias: la producción de cordero, ternera y productos lácteos son las que más emisiones implican por kg. Sin embargo, puesto que a nivel global se consume mucha más ternera que cordero, son las vacas las que suponen un verdadero problema para el clima.

Obviamente, la mejor opción desde un punto de vista ecológico es la eliminación completa de productos de origen animal de tu dieta, el veganismo. De hecho, tal y como establece la Asociación de Nutrición y dietética estadounidense, una dieta vegetariana o vegana completa y variada es tan saludable, a corto y largo plazo, como una dieta rica en productos animales. Sin embargo, a diferencia de cuando esta opción se elige por motivos morales respecto a los animales, una reducción drástica del consumo de carne, especialmente de ternera, sería también una dieta ecológicamente sostenible.

Elaboración propia diluvier. Fuente: Clark & TIlman, 2017

Elaboración propia diluvier. Datos para UK. Fuente:  Scarborough et al, 2014.

En España tenemos mucho margen para actuar: somos el segundo país europeo, y el decimocuarto a nivel mundial, en consumo de carne por persona y año. Consumimos, en promedio, unos 250g de carne al día cuando las recomendaciones para una dieta no vegetariana saludable son de 41g para las mujeres y 54g para los hombres. Reducir el consumo de carne a nivel mundial a dichas recomendaciones reduciría las emisiones de nuestra alimentación un tercio en 2050. Adoptar una dieta vegetariana lo haría en un 63%, y una vegana en un 70%.

Finalmente, también hemos de tener en cuenta que los residuos son una importante fuente de emisiones, sobre todo los restos de alimentos. Se estima que cada año se desaprovechan en el mundo más de 1.300 millones de toneladas de alimentos, es decir, un tercio de la producción mundial. Esto supone 179 kilos de alimentos desperdiciados por habitante, y ello sin contar los de origen agrícola generados en el proceso de producción ni los descartes de pescado arrojados al mar. Estos residuos de alimentos producen metano, un gas de efecto invernadero mucho más potente que el CO2, por lo que es importante tratar de reducirlos al mínimo posible en nuestros hogares.

3) Puedes luchar contra el cambio climático usando menos el avión

 

 

La aviación supone entre el 2 y el 3% de las emisiones globales. Puede no parecer mucho, pero si fuese un país estaría entre los 10 mayores emisores del mundo. Además, es uno de los sectores cuyas emisiones están creciendo a un mayor ritmo, de manera que su contribución podría aumentar entre un 300 y un 700% para 2050. Por si fuera poco, la aviación tiene el problema de que, al emitir CO2 y otros gases de efecto invernadero en la parte alta de la atmósfera, su efecto neto es mayor, casi multiplicándose por dos.

Volar lo menos posible es, por tanto, una de las cosas que podemos hacer para reducir nuestra huella de carbono. La alternativa clara en este caso es el tren, cuya contribución al cambio climático es considerablemente menor, como se ve en la infografía. Obviamente, a veces no hay más remedio que usar el avión cuando los desplazamientos son largos y los motivos de causa mayor (por ejemplo, laborales o familiares), aunque en algunas ocasiones se podrían sustituir, por ejemplo, por videoconferencias, o tratar de aprovechar un único desplazamiento para realizar varias actividades.

Sin embargo, existen muchos otros casos en los que la necesidad de dichos viajes es claramente menor. Estamos hablando, claro, del ocio personal y de las vacaciones y, concretamente, de los vuelos low-cost (que lo son precisamente por no pagar, entre otras cosas, el daño que provocan al clima). En este sentido la alternativa es reducir la frecuencia de dichos viajes, buscar otros destinos vacacionales o bien otras alternativas de ocio que no requieran de medios de transporte tan contaminantes como el avión.

Fuente de la infografía:

https://www.eea.europa.eu/es/pressroom/infografia/emisiones-de-dioxido-de-carbono/image/image_view_fullscreen

4) Puedes luchar contra el cambio climático usando menos el coche

 

 

Si puedes hacerlo, claro.

En 2016, la movilidad urbana supuso un 10% de las emisiones de CO2 en España, de las cuales un 87% se debe al transporte de personas. El 44% de estas emisiones corresponden a las 6 grandes áreas metropolitanas (Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga y Bilbao). Este porcentaje llega al 86% si se tienen en cuenta todas las áreas urbanas de más de 50.000 habitantes. Por no hablar de que la contaminación debida al uso masivo del transporte privado en zonas urbanas está asociada a muchísimos problemas de salud, que es el motivo principal por el que suele restringirse su uso.

Por tanto, una manera de reducir tu huella de carbono es utilizar menos el coche. Pero sí, somos conscientes de que esto no siempre es posible, por ejemplo en los desplazamientos al trabajo, puesto que depende de las alternativas de transporte que estén a tu disposición. Igualmente, es mucho más sencillo prescindir del coche en zonas urbanas que en zonas rurales, en ciudades grandes que en pequeñas y, dentro de aquellas, en las zonas céntricas de las ciudades que en las periferias.

Sin embargo, y aun teniendo en cuenta estas limitaciones, seguramente sí que sea posible reducir nuestro uso del vehículo privado en muchas ocasiones. En el caso del transporte urbano la alternativa es el uso del transporte público (autobús, metro, tranvía o cercanías) o los desplazamientos en bicicleta, a lo que se ha sumado recientemente el vehículo eléctrico compartido (coches y motos) en muchas grandes ciudades. En el caso del transporte interurbano, lo más ecológico suele ser el tren, aunque, debido al alto coste de muchos de los trayectos en alta velocidad y al estado de muchas líneas de la red tradicional, a veces sea necesario recurrir a otras formas más contaminantes, pero también más asequibles, como el autobús o los coches compartidos.

¿Y el coche eléctrico qué? Teniendo en cuenta el ciclo global de producción del coche eléctrico, las estimaciones más optimistas reducen las emisiones asociadas a su uso a un 50% respecto a las de uno que use combustibles fósiles. Pero aunque es cierto que esto puede suponer una reducción de nuestra huella de carbono (para el que se lo pueda permitir, claro) en ningún caso el coche eléctrico debería ser el eje central sobre el que pivotase la reducción de las emisiones asociadas al transporte urbano e interurbano. Entre otras cosas porque su proliferación excesiva implicaría agotar recursos no renovables (como tierras raras).  

5) Puedes contratar energía procedente de fuentes renovables

 

 

En España la electricidad genera el 22% de las emisiones, una cifra que varía dependiendo de la cantidad de electricidad de origen renovable que se produce en cada momento. Aunque individualmente no podemos cambiar el sector energético español, sí que existen formas de contribuir a este proceso, entre las que se encuentra contratar la electricidad con alguna de las comercializadoras que sólo suministran energía renovable, como Som Energia o las cooperativas que forman parte de la Unión Renovables. Aunque el origen de la energía eléctrica que consumimos depende de dónde vivimos y no de la comercializadora que contratemos, se ha creado un sistema por el cual estas cooperativas pueden garantizar que la cantidad de energía que has consumido se ha generado a partir de fuentes renovables, lo que hace que aumente la demanda de este tipo de energía y fomentemos su expansión. Además de favorecer a empresas diferentes a las del famoso «oligopolio», estas cooperativas también suelen tener proyectos propios de generación de energía renovable en los que se puede participar de diferentes formas, y fomentan el ahorro y la eficiencia energética.

A efectos prácticos, el cambio a estas comercializadoras es más sencillo que una portabilidad de móvil, los precios son muy similares y el servicio es igual o mejor que el de las grandes eléctricas, además de permitirte, si te apetece, participar activamente en la empresa por tratarse de cooperativas. Desde luego sería de las medidas más sencillas y rápidas que podemos tomar.  

6) Puedes implicarte colectivamente

 

 

Jejeje… Sí, ya, esta última es trampa, pero es que es muy importante, ya que el enfoque puramente individualista es insuficiente e injusto.

Insuficiente, porque es cierto que podemos aportar nuestro pequeño granito de arena contra el cambio climático, pero sólo haciendo cosas a nivel individual no vamos a conseguir evitar a tiempo sus peores consecuencias. Necesitamos organizarnos colectiva y políticamente para obligar a las personas que mandan a que tomen medidas más ambiciosas para mitigar y adaptarnos al cambio climático que ya estamos sufriendo. Y que irá empeorando si no actuamos cuanto antes.

Pero es que además es injusto. En España, la huella de carbono media en 2007 era de unas 12,5 toneladas de CO2 (tCO2) al año. Pero claro, las medias suelen esconder tanto como muestran. La huella de carbono está muy desigualmente repartida, como pasa con la riqueza. De hecho, la huella de carbono individual está completamente asociada a la riqueza. Las personas que más tienen, y por tanto, las que más gastan, son también las que tienen mayores huellas de carbono. Esto ocurre tanto a nivel global como a nivel nacional. Por ejemplo, el 10% más rico del mundo emite el 50% de las emisiones asociadas al consumo, mientras que el 50% más pobres sólo emite el 10%, lo que da lugar a este indignante gráfico en forma de embudo.  

En el Estado español la cosa es similar, aunque no tan dramática.

 

Mientras que el 10% más rico emite casi 30 toneladas de CO2 al año, el 10% más pobre no llega ni a 5, es decir, unas seis veces menos. Por esto las soluciones individuales, aunque necesarias, son tan injustas. Necesitamos organizarnos de forma colectiva (ver apéndice) para que se tomen medidas políticas e institucionales de forma que quienes más emiten sean los que más tengan que reducir sus huellas de carbono y no seamos las personas de siempre las que nos apretemos el cinturón para que otras puedan vivir a todo tren… de emisiones.

 

 

Apéndice: Colectivos Ecologistas y contra el cambio climático

[Si conoces algún otro colectivo implicado en la lucha contra el cambio climático, escríbenos a contraeldiluvio@gmail.com y actualizaremos la lista]

Si eres de Madrid puedes escribirnos a contraeldiluvio@gmail.com

Ecologistas en Acción tiene grupos por toda la península:

https://www.ecologistasenaccion.org/?page_id=71615

En Barcelona:

Red Málaga por el Clima: http://redmalagaporelclima.org/

Red Sevilla por el Clima: http://www.redsevillaporelclima.org/

Mesa Granada por el Clima: https://twitter.com/granadaxelclima?lang=es

Valencia: http://accioecologista-agro.org/

http://www.medioambienteycambioclimatico.org/

Iruña/Pamplona: http://redgenerocambioclimatico.org/

Murcia: http://www.nuevaculturaporelclima.org/

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colaboraciones

¿De qué hablamos cuando nos referimos a los “límites del planeta”?

Por Sara García Morales, estudiante del máster en ecología marina en la Universidad de Lisboa.

“Por qué es importante el límite de 2°C contra el cambio climático”– Ballena Blanca.

“El límite de temperatura aprobado por el Acuerdo de París no es seguro para los ecosistemas mediterráneos” – El Mundo.

“Un planeta en riesgo de colapso” –El País.

Seguramente ya hayas leído este tipo de titulares pero, ¿sabes realmente qué significa?

Debido a la creciente preocupación por la explotación de los recursos naturales, sumado a los impactos de las actividades antropogénicas en el planeta, Johan Rockström y sus colaboradores escribieron en el año 2009 un artículo publicado en la revista Nature bajo el título: “A safe operating space for humanity”, el cual podemos traducir por “Un espacio operativo seguro para la humanidad”.

El artículo hace referencia a que el único período de estabilidad de la Tierra (la época conocida como Holoceno en la escala de tiempo geológico) podría estar desestabilizándose y dando lugar a una nueva (denominada por algunos autores como Antropoceno) debido a las presiones que el ser humano estaba ejerciendo sobre el planeta. Rockström y colaboradores propusieron lo que se conoce como los límites del planeta o límites planetarios (PB; planetary boundaries), los cuales definen el espacio operativo seguro para el desarrollo de la humanidad con respecto al sistema terrestre, dado que están, a su vez, relacionados con las funciones y procesos biofísicos del planeta.

Destacaron, además, que varios de los subsistemas de la Tierra no sólo no reaccionan de manera lineal, sino que pueden hacerlo de manera abrupta, lo cual hace que sean muy sensibles a los cambios. Es decir, sobrepasar los umbrales propuestos podría derivar en un nuevo estado cuyas consecuencias podrían ser potencialmente desastrosas para el ser humano.

¿Qué procesos identificaron y qué límites establecieron?

En 2009 se identificaron 10 procesos para los cuales se establecerían los límites del planeta. En el año 2015, se actualizó el estudio redefiniendo algunos de dichos procesos, reduciéndose a un total de 9 (ver figura a y Anexo I para una mejor comprensión). De esta manera, combinando la mejora en la comprensión de los mismos junto con el principio de precaución, se pudieron identificar los niveles de perturbaciones antropogénicas por debajo de los cuales el riesgo de desestabilización permanece bajo.

Es importante destacar que, entre el límite planetario (anillo verde) y la zona de incertidumbre existe un buffer o amortiguador que nos permite reaccionar, puesto que estarían apareciendo los “primeros” signos que indicarían que nos aproximamos hacia un cambio abrupto y/o peligroso (nos suena, ¿no?). El estudio apunta que, una vez en la zona de incertidumbre, la probabilidad de sobrepasarla es relativamente baja, sin embargo, es mucho mayor la probabilidad de que haya un cambio en el funcionamiento del sistema terrestre que sea potencialmente devastador para las sociedades humanas.

Los resultados entre ambos estudios muestran que entre 2009 y 2015, tres de esos procesos (cambio climático, pérdida de ozono estratosférico y acidificación oceánica) permanecen igual. En la imagen se puede observar que cinco de ellos han entrado en lo que se conoce como zona de incertidumbre y tres han sobrepasado esta última. Además, el estudio determina que tanto cambio climático como la integridad de la biosfera son la clave de los límites planetarios debido a que son fundamentales para el sistema terrestre.

Personalmente, voy a resaltar la acidificación oceánica (de la que hablaremos más adelante en el blog) para señalar que este proceso está íntimamente ligado a la concentración de CO₂ y, por lo tanto, al cambio climático. Los autores del estudio especifican que no se traspasará el límite de la acidificación si se respetan los niveles establecidos para el CO₂.

Finalmente, el estudio concluye que los límites planetarios no dictan cómo las sociedades deberían actuar, pero es evidente que debemos evitar traspasar las zonas seguras. Desgraciadamente, las sociedades capitalistas no se rigen por lo que es evidente sino por el resultado de las lógicas mercantiles y la lucha entre los intereses de grupos sociales diferentes. De momento, no vamos bien, y es aquí donde debemos actuar: debemos construir un movimiento social capaz de exigir y presionar para que se pongan en práctica urgentemente políticas responsables con el medio ambiente. Políticas agresivas que nos permitan mantenernos dentro de los límites biofísicos seguros el planeta pero socialmente justas, que tengan en cuenta que no todos contribuimos por igual a la superación de dichos límites.

 

Referencias:

Röckstrom, J. et al. 2009. A safe operating space for humanity. Nature, 461(24): 472 – 475.

Steffen, W. et al. 2015. Planetary boundaries: guiding human development on a changing planet. Science, 347: 736 – 746.

Imagen obtenida de: http://apps1.semarnat.gob.mx/dgeia/informe15/tema/recuadros/recuadro1_2.html

Anexo I. Tabla traducida con las variables de control y sus valores actuales, junto con los límites propuestos y las zonas de incertidumbre  

Procesos identificados y actualizados (2015) Variable

control

Límites del planeta (zona de incertidumbre) Valores actuales sobre la variable control
Cambio climático Concentración de CO₂ atmosférico

Desequilibrio energético sup. atm

350 ppm CO₂ (350-450 ppm)

+ 1.0 W·mˉ² (+ 1.0 – 1.5 W·mˉ²)

398.5 ppm CO₂

2.3 W·mˉ²

(+ 1.1 – 3.3 W·mˉ²)

Cambio en la integridad de la biosfera Diversidad genética: tasa de extinción* < 10 E/MSY

E/MSY = nº de especies/ millón de especies al año

100-100 E/MSY
Pérdida de ozono estratosférico Concentración de O₃ estratosférico, DU < 5% reducción desde niveles pre-industriales (290 DU; 5 – 10%) Únicamente transgredido en la Antártida durante la primavera austral (⁓200 DU)
Flujos biogeoquímicos (interferencias con los ciclos del nitrógeno, N y el fósforo, P) P global: flujo de P desde aguas dulces al océano

P regional: flujo de P desde fertilizantes hasta suelos erosionables

N global: industrial y fijación biológica del N (intencional)

11 Tg P/ año (11-100 Tg P/ año)

6.2 Tg P/ año (6.2 -11.2 Tg P/ año; el límite es global pero la distribución regional es crítica para los impactos)

62 Tg N/ año (62-68 Tg N/ año; la distribución regional es crítica para los impactos)

22 Tg P/ año

14 Tg P/ año

150 Tg N/ año

Acidificación oceánica Concentración del ion carbonato, estado global de saturación media de aragonito de la superficie marina ≥ 80% del estado de saturación de aragonito pre-industrial media de la sup. marina 84% del estado de saturación de aragonito pre-industrial
Uso del agua dulce Global: cantidad máx. de agua dulce para consumo

Cuenca: agua dulce retirada como % del caudal mensual medio

Global:  4000 km³/año

(4000–6000 km³/año)

Cuenca:

Meses de bajo caudal: 25%

(25–55%);

Meses de caudal medio: 30%

(30–60%)

Meses de caudal alto : 55%

(55–85%)

~ 2600 km³/año
Cambios en los usos del suelo Global: área de tierra forestal como % de cobertura forestal original

Bioma: área de tierra forestal como % de bosque potencial

Global: 75% (75-54%). Valores = media ponderada de los 3 límites de biomas individuales y sus zonas de incertidumbre

Bioma:

Tropical: 85% (85–60%) Temperate: 50% (50–30%) Boreal: 85% (85–60%)

62%

2600 km³/año

Carga de aerosoles atmosféricos Global: Aerosol optical death (AOD), gran variación regional

Regional: AOD como media estacional en una región. (Monzón asiático como caso de estudio)

Regional: AOD total antropogénico (absorbido y disperso) en el subcontinente indio: 0.25 (0.25-0.50). Absorbido (warming) AOD menos del 10% del AOD total 0.30 AOD en la región del Sur asiático.
Introducción de nuevas entidades/organismos vivos No establecida No establecida. Observar el límite del ozono estratosférico como ejemplo de nueva entidad (CFCs)

 

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Aquí antes nevaba todos los años XI

Sabemos que estabais deseando que volviera nuestra newsletter. ¡Tantos domingos esperándola para que al final llegue un lunes después de comer! Es lo que corresponde a esta época de nevadas inopinadas y sol traicionero.

Además, vais a ver que la espera ha valido la pena. Sin más dilación, vamos con las novedades:

En primer lugar, ¡enhorabuena! ¡El valor mensual de CO2 en la atmósfera medido por el observatorio de Mauna Loa ha superado las 410 partes por millón! Esto, así a ojo, no pasaba desde hace 15 millones de años. ¡Éxito! ¡Calorcito para todos!
Y, por si no os importa lo que pase en Hawaii, también tenemos el valor de Izaña, en Canarias. ¡Más alto todavía!


Ya os oímos gritar: ¡esto es horrible! ¿Qué está haciendo Contra el diluvio para evitar que esto vaya a peor? ¡Nos alegra que hagáis esta pregunta!

En las últimas semanas hemos participado en varias charlas, amablemente invitadas por colectivos diversos: una sobre los peligros de la geoingeniería en la Escuela Técnica Superior de Teleco de la UCM (¡gracias, La Onda!) y otra de Iniciación al cambio climático (y por qué el capitalismo es nuestro peor enemigo en esta lucha) en Huelva. Además, participamos en una mesa redonda en Valencia, en el marco del festival VESOS, aportando nuestra visión de qué se puede y debe hacer para comunicar y hacer frente al cambio climático.

Aparte, La Marea ha vuelto a publicar una colaboración nuestra. En este caso hablamos del Espíritu de 2025: la revolución contra el cambio climático. Este parrafito resume nuestra posición, que desarrollaremos en futuras charlas y textos:

Las únicas soluciones realistas contra el cambio climático son las que ahora se consideran poco realistas. Esto es cierto tanto en el largo como en el corto plazo. A largo plazo nuestra supervivencia colectiva pasa por la abolición del capitalismo. No en un futuro distante, sino en la vida natural de las personas que ya habitan este planeta. A corto plazo las estrategias de adaptación y mitigación deben empezar lo antes posible y ser lo más agresivas posibles. Lo que hagamos en los próximos cinco, diez, quince años puede ser determinante para el próximo siglo y más allá. Nos enfrentamos a esta realidad en una época donde ha muerto el espíritu de la política con mayúscula, de los grandes cambios sociales. Donde un consenso tecnocrático solo aspira a gestionar la descomposición del presente y donde un falso realismo solo admite como posible aquello que ya está sucediendo. No podemos abandonar el horizonte de la superación del capitalismo. Su lógica de acumulación y crecimiento sin límites es irreformable.
Estamos muy contentas con el texto y la acogida que ha tenido, y creemos que es un buen punto de partida sobre el que trabajar en la creación de un movimiento radical contra el cambio climático lo más amplio y ambicioso posible.

Pero, mientras parte del colectivo se dedica a la reflexión y al desarrollo de ideas, otro sector destina sus energías al agitprop: de ahí surge nuestra nueva cuenta de tuiter, @memesclimaticos. Su objetivo es servir de almacén y referencia rápida para memes utilizables en redes sociales, whatsapp, impresión en vinilo tamaño A3… lo que sea necesario.


¡Y ya nos vamos, pero con un último anuncio! ¡La excursión diluvier, que se pospuso debido a las inclemencias del tiempo y el exceso de nieve, será el domingo 20 de mayo! Aquí tenéis toda la información que podáis necesitar, aunque siempre podéis contactarnos por correo electrónico en contraeldiluvio@gmail.com.

Nos despedimos con el sincero deseo de que disfrutéis de los próximos quince días de temperaturas agradables, antes del probable infierno solar que se desatará a partir de junio.

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participación, qué hacer

¡Ahora sí! ¡Excursión divulgativa de Contra el diluvio al Parque Nacional Sierra de Guadarrama! ¡20 de mayo!

Como bien sabéis, esta excursión estaba convocada para hace un mes, pero el exceso de nieve nos impidió realizarla por considerar que era un peligro para todas las personas implicadas.

Sin embargo, la nieve se está derritiendo y el Parque de Guadarrama está precioso, con los ríos corriendo y el cielo limpio. Así que, con un poco de suerte, el domingo de mayo no habrá problema alguno. Si ya estabas apuntada y dijiste que mantuviéramos la inscripción, no tienes que hacer nada, aparte de estar el domingo 20 a las 8.45 en Atocha o a las 9.10 en Chamartín. Si no lo estabas, es tu oportunidad de inscribirte.

Aquí, de nuevo, la información:

¡Se convoca la primera excursión divulgativa diluvier! El domingo 20 de mayo, si la meteorología lo permite, un grupo de diluvistas irá de excursión al Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. El objetivo de la excursión es echar un día en el campo y hablar sobre cómo afecta el cambio climático a ecosistemas singulares como la alta montaña en la región mediterránea.

La idea es que la excursión tenga una huella de carbono lo más baja posible, así que iremos en tren. Esto tiene, por un lado, la ventaja de que el viaje es larguísimo y da tiempo a hablar mucho. Y, por otra, que es extremadamente bonito y agradable. ¡Y, si nos juntamos un grupo grande, es incluso barato!

El plan de la excursión sería el siguiente:

8.53: Salida de Atocha Cercanías.

9.15: Salida de Chamartín con destino Cercedilla y Cotos (final de trayecto).

11.16: Llegada a Cotos.

11.16-12.00: Café en Cotos.

12.00-16.00: Excursión con visita a tres estaciones de medición meteorológica y refugio Zabala. (Aproximadamente esta: https://es.wikiloc.com/rutas-a-pie/lagunas-de-penalara-laguna-grande-penalara-desde-puerto-de-cotos-4761363)

17.43: Vuelta a Madrid desde Cotos.

Ahora, no vamos a ir solo para dar un paseo (que no sería poco): nuestra intención es dedicar el tramo de viaje entre Chamartín y Cercedilla (unos 50 minutos) a una breve charla introductoria + debate sobre el cambio climático y sus consecuencias sociales. Además, un experto especialista en ecosistemas dará una charla en el refugio Zabala* sobre cómo afectará al parque natural el cambio climático. Las actividades son aptas para infantes de prácticamente cualquier edad.

En lo que se refiere a la ropa, que en la anterior convocatoria recibimos preguntas al respecto: calzado cómodo (y a ser posible que no se empape fácilmente, que con el deshielo es probable que haya regatos y charcos), ropa de senderismo (o deporte en su defecto, cómoda también) y varias capas: en principio no hará mucho frío, pero mejor tener la posibilidad de ir bien abrigado y también de quitarse ropa que sobre.

Es decir, ¡una excursión y dos charlas! No os habéis visto en una igual.

En cuanto a la comida, en principio cada uno llevará lo suyo. En Cotos hay una cafetería, la de Renfe, y un bar, Venta Marcelino, donde se pueden comprar bocadillos. Salvedades: quien quiera comida vegana y no piense llevar bocadillo que nos lo diga antes e intentaremos apañar algo con el bar.

¡El viaje! Si vamos en tren un grupo de más de diez, sale a 10 euros. Pero tenemos que saber de antemano cuánta gente vendrá. También hay que avisar al parque del grupo, por lo que os pedimos, suplicamos, que nos escribáis un correo indicando si venís, cuánta gente sois y, además, que pongáis 5 euritos de los 10 que tendremos que pagar por los billetes. Por paypal en el botoncito de abajo o por transferencia a la cuenta ES2330250900881400008864. Los otros 5 los pagáis el día mismo de la excursión y ya está. Si se cancela por mal tiempo lo devolveremos todo puntualmente el mismo día 15 de abril.


Y esto es todo, preguntas y dudas, al correo o al twitter. ¡Tenemos muchas ganas!

*Si hace mal tiempo para estar escuchando a alguien hablar al aire libre pero no tanto como para suspender la excursión, intentaremos dar esta charla en una sala de la Venta Marcelino o en el tren de vuelta.

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